TRATAMIENTOS
Cubrimos todas las áreas de la odontología, desde la revisión preventiva hasta la implantología regenerativa compleja. Todas comparten el mismo método de trabajo: aumento óptico e instrumental de microcirugía, y el criterio de intervenir lo mínimo necesario.

Nuestro objetivo en cualquier tratamiento es el mismo: detectar el problema, prevenir su repetición y devolver lo que se ha perdido, tanto en función —masticar, hablar, no tener dolor— como en estética.
No son dos objetivos separados. Un diente que funciona bien y se ve mal está mal resuelto, y uno que se ve bien y no funciona lo está todavía más.


Reposición de dientes perdidos, desde el caso simple hasta la regeneración ósea previa y el mantenimiento a largo plazo.

Tratamiento y retratamiento de conductos bajo microscopio. Salvar el diente cuando la alternativa es extraerlo.

Caries, fracturas, sellado de fisuras e incrustaciones con materiales que replican esmalte y dentina.

Armonización de la sonrisa: estética blanca (dientes) y estética rosa (encías).

Aclaramiento controlado del color natural del diente, en clínica y en casa.

Fija —fundas, carillas y puentes— y removible, con ajuste verificado bajo aumento.

Tratamiento de las encías y del hueso que sostiene los dientes.

Convencional y funcional (elastodoncia), para corregir y para prevenir.

Extracciones complejas, cordales, frenillos, quistes y cirugía preprotésica.

Higiene profesional, revisiones y pautas de alimentación y hábitos.

Desgaste dental, chasquidos, dolor de mandíbula y de cabeza.
Es lo habitual. Muchos pacientes llegan con un síntoma —una molestia, un diente que se ha roto, una encía que sangra— y no con un diagnóstico. La primera visita sirve exactamente para eso: explorar, hacer las pruebas necesarias y explicarte qué está pasando y qué opciones hay, con sus ventajas y sus inconvenientes.