Implantes dentales en Granollers

TRATAMIENTO

IMPLANTOLOGÍA

Un implante sustituye la raíz del diente perdido. Sobre él se coloca la corona. Dicho así parece simple, y en muchos casos lo es. En otros, lo que determina el resultado es todo lo que ocurre antes de colocarlo: cuánto hueso hay, en qué estado están las encías y por qué se perdió el diente anterior.
Realizando un implante dental.

ANTES DEL IMPLANTE

Un implante colocado sin resolver la causa de la pérdida es un problema aplazado. Si el diente se perdió por enfermedad periodontal, por bruxismo no tratado o por una infección crónica, esa misma causa actuará sobre el implante.

Por eso la planificación empieza siempre con un diagnóstico completo: exploración, tomografía 3D y valoración del estado periodontal y oclusal. No proponemos implantes sobre una boca cuyo problema de fondo no está controlado.

IMPLANTOLOGÍA SIMPLE

Cuando hay hueso suficiente en volumen y calidad, y las encías están sanas, el procedimiento es directo:

  1. Estudio y planificación. Tomografía 3D para medir el hueso disponible en tres dimensiones y planificar la posición exacta del implante.
  2. Colocación. Cirugía bajo anestesia local. El implante de titanio se inserta en el hueso, en la posición planificada.
  3. Osteointegración. El hueso crece sobre la superficie del implante y lo integra. Requiere unos meses, durante los cuales se mantiene una solución provisional si la zona es visible.
  4. Corona definitiva. Se toman registros y se coloca la prótesis sobre el implante.

El ajuste entre implante y corona es uno de los puntos donde el aumento óptico marca diferencia: un margen mal ajustado acumula placa bacteriana y compromete el implante a medio plazo.

IMPLANTOLOGÍA COMPLEJA Y REGENERATIVA

No todos los casos parten de hueso suficiente. Cuando ha pasado tiempo desde la pérdida del diente, el hueso que lo sostenía se reabsorbe. También lo hace en pacientes con antecedentes de enfermedad periodontal.

En esas situaciones, antes o durante la colocación del implante hay que reconstruir el soporte.

Regeneración ósea guiada

Se aporta material de injerto y se aísla con una membrana para que el hueso regenere sin que otros tejidos ocupen el espacio. Permite colocar implantes en zonas donde el volumen óseo era insuficiente.

Elevación de seno maxilar

En el maxilar superior posterior, el seno maxilar limita la altura de hueso disponible. La elevación de seno aumenta esa altura mediante injerto, y hace viable el implante.

Manejo de tejidos blandos

Un implante rodeado de encía fina o de mala calidad tiene peor pronóstico estético y funcional. La microcirugía gingival permite injertar y modelar el tejido con incisiones mínimas y suturas de calibre muy fino, lo que se traduce en menos inflamación y mejor cicatrización.

Estas técnicas son precisamente el área en la que Gustavo Brun se formó con Carlo Tinti, referente europeo en cirugía regenerativa.

Mantenimiento de implantes

Un implante no se caria, pero el hueso y la encía que lo rodean sí enferman. La periimplantitis —inflamación e infección del tejido periimplantario— es la principal causa de fracaso de implantes a largo plazo, y es en gran medida evitable.

El mantenimiento incluye:

  1. Revisiones periódicas con sondaje y control radiográfico.
  2. Higiene profesional adaptada a la prótesis sobre implantes.
  3. Control de la oclusión: un implante que recibe carga excesiva o mal repartida se descompensa.
  4. Instrucciones de higiene específicas, que no son las mismas que para un diente natural.

La exploración del surco periimplantario bajo aumento permite detectar signos tempranos de inflamación antes de que haya pérdida ósea visible en radiografía.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Duele?
La cirugía se realiza bajo anestesia local y no es dolorosa. El postoperatorio cursa con molestias e inflamación durante unos días, controlables con la medicación pautada.
Con mantenimiento adecuado y sin factores de riesgo descontrolados, la mayoría de implantes superan los quince o veinte años en función. El factor determinante no es el implante, sino el control de la higiene y de la oclusión.
Se puede, pero el tabaco es un factor de riesgo bien documentado para el fracaso del implante y para la periimplantitis, y reduce la previsibilidad de la regeneración ósea. Lo valoramos caso por caso y lo hablamos con franqueza antes de plantear el tratamiento.
Es motivo frecuente de segunda opinión. Con tomografía 3D y técnicas regenerativas, muchos casos descartados en otros centros son viables. Merece la pena valorarlo.