Odontología preventiva e higiene dental en Granollers

TRATAMIENTO

ODONTOLOGÍA PREVENTIVA E HIGIENE DENTAL

Detectar, prevenir y reponer. En ese orden. Prácticamente todo lo que tratamos en consulta empezó siendo algo pequeño y silencioso, y prácticamente todo se podía haber resuelto con menos si se hubiera visto antes.

La revisión: ver antes de que duela

El dolor es un mal sistema de aviso en odontología. Una caries interproximal, una filtración bajo una restauración antigua o una pérdida de hueso incipiente no duelen. Cuando duelen, el tratamiento necesario ya es otro.

Una revisión completa incluye exploración de todas las piezas y de las restauraciones existentes, sondaje periodontal, valoración de la mordida y del desgaste, y radiografías cuando están indicadas.

El aumento óptico cambia también lo que se detecta en una revisión: fisuras del esmalte, márgenes de restauraciones antiguas que han empezado a filtrar, lesiones incipientes que a simple vista todavía no existen. Encontrarlas en ese punto es la diferencia entre sellar y reconstruir.

Higiene profesional

La higiene profesional retira el cálculo y el biofilm bacteriano que el cepillado no alcanza, especialmente por debajo del margen de la encía y en los espacios entre dientes.

No es un tratamiento estético, aunque tenga efecto visible. Es la intervención que rompe el ciclo de inflamación que acaba en enfermedad periodontal.

La frecuencia no es la misma para todo el mundo. Un paciente sin factores de riesgo puede necesitar una al año; un paciente con antecedentes periodontales, con implantes o fumador, bastante más a menudo. El intervalo se fija tras la exploración, no por defecto.

Alimentación y hábitos

Frecuencia antes que cantidad

Cada ingesta desmineraliza el esmalte durante un rato. Espaciar las tomas da tiempo a que la saliva neutralice y remineralice. El picoteo continuo no lo permite.

Bebidas ácidas

Refrescos, zumos cítricos y bebidas isotónicas erosionan el esmalte con independencia del azúcar. Beberlas con las comidas y no a sorbos a lo largo del día reduce mucho el daño.

Cepillado y espacios interdentales

El cepillado limpia las caras libres del diente. Entre dientes no llega, y ahí es donde empiezan buena parte de las caries y de la inflamación. La seda o los cepillos interproximales no son un complemento opcional.

Saliva

Una boca seca —por medicación, por respiración bucal o por otras causas— pierde su principal mecanismo de defensa. Si notas la boca seca de forma habitual, coméntalo: cambia el riesgo y cambia las pautas.

Prevención en niños

Los molares definitivos erupcionan hacia los seis años, con fisuras profundas donde se retiene la placa y donde se inician la mayoría de caries infantiles. El sellado de fisuras es rápido, indoloro y no requiere retirar tejido.

Las revisiones periódicas en esa etapa sirven además para detectar hábitos que están condicionando el desarrollo de los maxilares, cuando todavía se pueden corregir de forma sencilla.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Cada cuánto debo hacerme una limpieza?
Depende del riesgo individual. Entre una vez al año y varias, según el estado de las encías, los antecedentes, si hay implantes y si fumas. Se fija tras la exploración.
No. Retira depósitos adheridos, no tejido dental. La sensación de sensibilidad posterior se debe a que se expone superficie que estaba cubierta por el cálculo, y es transitoria.
El sangrado indica inflamación, casi siempre por placa acumulada en zonas a las que el cepillado no llega. No es señal de cepillar demasiado fuerte. Conviene revisarlo.
Como complemento, en situaciones concretas y durante periodos limitados. No sustituye al cepillado ni a la limpieza interdental, y algunos de uso continuado tienen efectos que conviene conocer antes.
La primera visita conviene que sea temprana y sin motivo urgente, para que se familiarice con el entorno. Una valoración en torno a los seis años permite además detectar a tiempo lo que tiene ventana de tratamiento.