Endodoncia con microscopio en Granollers
TRATAMIENTO
ENDODONCIA

¿Por qué esta es la especialidad donde más se nota el microscopio?
Los conductos radiculares miden décimas de milímetro y no son rectos ni predecibles. Su número y su recorrido varían de una persona a otra. Un molar superior tiene con frecuencia cuatro conductos, y el cuarto —el segundo mesiovestibular— es difícil de localizar sin aumento: se encuentra en una parte importante de los casos, pero se pasa por alto en muchos tratamientos.
Un conducto no localizado significa tejido infectado que permanece dentro del diente. No suele dar síntomas de inmediato. Los da meses o años después, en forma de infección persistente, y obliga a repetir el tratamiento o a extraer.
Con microscopio, esos conductos se ven. También se ven las fisuras verticales de la raíz —que contraindican el tratamiento y evitan trabajar sobre un diente sin pronóstico—, las calcificaciones y los restos de material de tratamientos anteriores.
Gustavo Brun se formó en endodoncia microscópica con Arnaldo Castellucci, en Florencia, una de las referencias internacionales de la disciplina.


¿Cuándo se necesita una endodoncia?
- Caries profunda que ha alcanzado la pulpa del diente.
- Dolor espontáneo, o dolor prolongado ante el frío o el calor.
- Fractura o traumatismo que expone el nervio.
- Infección con formación de absceso o flemón.
- Diente que cambia de color tras un golpe.
- Preparación de un diente para determinadas prótesis.
En algunos casos el nervio se necrosa sin dar dolor, y la infección se detecta en una radiografía de revisión. Es otro argumento a favor de las revisiones periódicas.
¿Cómo lo hacemos?
- Diagnóstico. Exploración clínica, pruebas de vitalidad y radiografía. En casos complejos, tomografía 3D para valorar la anatomía radicular y la extensión de la lesión.
- Anestesia y aislamiento. Se aísla el diente con dique de goma. Es imprescindible: evita la contaminación del campo con saliva y hace el procedimiento más seguro y más cómodo.
- Acceso y localización. Bajo microscopio, apertura conservadora de la cámara pulpar y localización de todos los conductos, incluidos los accesorios.
- Instrumentación y desinfección. Limpieza y conformación de los conductos con instrumental rotatorio y desinfección química.
- Obturación. Sellado tridimensional de los conductos para impedir la recolonización bacteriana.
- Reconstrucción. Un diente endodonciado queda debilitado. La reconstrucción posterior —a menudo mediante incrustación o corona— no es un extra: es parte del tratamiento y determina su supervivencia.




Retratamiento endodóntico
Cuando una endodoncia previa fracasa, la alternativa no es necesariamente la extracción. El retratamiento consiste en retirar el material de obturación anterior, localizar lo que no se trató en su momento, volver a desinfectar y sellar de nuevo.
Es un procedimiento técnicamente más exigente que la endodoncia inicial: hay que retirar material, sortear escalones o instrumentos fracturados dentro del conducto y trabajar sobre una anatomía ya modificada. Es también donde el aumento óptico resulta más determinante.
Si has recibido la indicación de extraer un diente endodonciado, vale la pena una segunda opinión antes de decidir.