Cirugía oral en Granollers
TRATAMIENTO
CIRUGÍA ORAL
La cirugía oral resuelve lo que no se puede tratar de forma conservadora: dientes que no tienen salvación, piezas retenidas, quistes, frenillos que limitan la función. La decisión de intervenir se toma siempre después de descartar que quede una alternativa que conserve el diente.

¿Qué incluye?
Extracciones complejas
Dientes fracturados a nivel de la raíz, con anquilosis o con raíces divergentes, que no se pueden extraer de forma simple. Se realizan de manera atraumática, preservando el hueso para no comprometer un implante posterior.
Muelas del juicio
Los cordales pueden estar retenidos, semierupcionados o en posición horizontal. Se extraen cuando provocan infecciones repetidas, caries en el molar vecino, dolor o riesgo de quiste. No todos los cordales hay que quitarlos: los que no dan problema y son higienizables pueden quedarse.
Frenillos
El frenillo lingual corto limita la movilidad de la lengua y puede afectar a la lactancia, al habla y al desarrollo del maxilar. El frenillo labial puede provocar separación entre los incisivos y recesión de la encía. La frenectomía es una intervención breve y de recuperación rápida.
Quistes y lesiones
Lesiones detectadas en radiografías de control, a menudo sin síntomas. Se extirpan y se envían a analizar. La tomografía 3D permite valorar su extensión real y su relación con estructuras vecinas antes de intervenir.
Cirugía preprotésica y periapical
Remodelado del reborde óseo o del tejido blando para que una prótesis asiente correctamente. Y apicectomía: eliminación del ápice de una raíz con infección persistente cuando el retratamiento de conductos no es viable.


Planificar antes de abrir
En cirugía oral, la mayor parte del riesgo no está en la técnica: está en lo que no se ha visto antes de empezar. La relación de un cordal inferior con el nervio dentario, la proximidad de una raíz al seno maxilar o la extensión real de un quiste no se resuelven con una radiografía convencional, que aplana en dos dimensiones lo que ocurre en tres.
Por eso planificamos con tomografía 3D en la clínica. Permite anticipar la dificultad real, decidir el abordaje y explicarte de antemano qué esperar, en lugar de descubrirlo durante la intervención.
Menos trauma, mejor cicatrización
Aplicamos instrumental de microcirugía también en el quirófano: incisiones más pequeñas, manejo cuidadoso del colgajo y suturas de calibre muy fino.
No es una cuestión de elegancia técnica. Un tejido menos traumatizado se inflama menos, sangra menos y cierra antes. Para el paciente eso se traduce en menos molestias, menos días de recuperación y una cicatriz que no se ve.
En extracciones, además, trabajamos de forma atraumática: preservar el hueso alveolar en el momento de retirar el diente es lo que hace viable colocar un implante después sin necesidad de regenerar.


¿Qué esperar después?
- Inflamación, con pico entre las 24 y las 72 horas. Frío local las primeras horas ayuda a limitarla.
- Molestias, controlables con la medicación pautada. Tomarla desde el principio funciona mejor que esperar a que aparezca el dolor.
- Dieta blanda y fría los primeros días, evitando masticar en la zona.
- Higiene, que se mantiene en el resto de la boca desde el primer día y en la zona intervenida según se indique.
- Nada de tabaco. Es el factor que más retrasa la cicatrización y el que más se asocia a complicaciones.
Recibirás las indicaciones por escrito y un contacto para cualquier duda. Si aparece dolor creciente a partir del tercer día, fiebre o sangrado que no cede, hay que avisar: no es lo esperable.